Un digno lugar para vivir y disfrutar



En el barrio San Francisco de Asunción continúa la construcción y terminación de los 78 edificios, con 12 departamentos cada uno, y 112 viviendas unifamiliares, encaradas por la Secretaría Nacional de la Vivienda y el Hábitat (Senavitat) para dar solución habitacional a pobladores de zonas inundables del río Paraguay.

La Secretaría Nacional de la Vivienda y el Hábitat (Senavitat) adjudicó, vía licitación pública, la construcción de monoblocs y viviendas unifamiliares a las empresas Consorcio Construcciones Industrializadas (CCI) y NDA (Nicolás Amarilla Díaz) Constructora. Los fondos empleados para la mega obra fueron proveídos por Itaipu y la inversión asciende a unos 146 mil millones de guaraníes.

De acuerdo a las especificaciones técnicas mencionadas por la ingeniera Juliana Duarte, coordinadora de obras del CCI, el material empleado en las construcciones es hormigón con aire incorporado al que los técnicos llaman “hormigón celular”.
“Gracias a que Itaipu, dentro del pliego de bases y condiciones, dio la oportunidad a que se presenten empresas con ideas nuevas, aunque siempre teniendo en cuenta la calidad y durabilidad; nosotros pudimos implementar este tipo de edificios (con hormigón celular). Es el primero en el país”, destacó la coordinadora de obras.

Añadió que están seguros que el sistema de construcción con hormigón celular es una solución para el déficit de viviendas sociales que se tiene en el país. “Consiste en construcciones totalmente de hormigón, debajo de las cuales se encuentra una platea (como una gran mesa) de hormigón asentada sobre unos pilotes de fundación. Las bases son seguras, incluso nuestros calculistas nos indican que sin problemas podemos aumentar dos niveles más con esta misma fundación, porque está completamente preparada para soportar la carga”, detalla.

Sobre la conformación de cada departamento, la ingeniera contó que tienen paredes de hormigón, enduidas y pintadas, ventanas y puertas de salida al balcón de blíndex, aberturas de madera y metálicas, completamente equipadas, con baños modernos y, por cada monobloc, uno inclusivo. “En este sanitario, que es inclusivo, la puerta se abre hacia afuera, con la bacha del lavamanos, inodoro, silleta y ducha adaptados para las personas en silla de ruedas”, mostró la ingeniera Duarte.

Estructura edilicia

Igualmente indica que considerando que cada edificio tiene un departamento para personas con capacidades diferentes, los monoblocs tienen rampas de acceso, veredas y otros complementos urbanos adaptados a esa situación.

Cada apartamento tiene básicamente dos habitaciones (dormitorios), una sala comedor, balcón (donde cabe una mesa con sillas e incluso la parrilla para el asado), baño, una cocina y un lavadero (diseñados e instalados de acuerdo a la orientación del viento y el sol, cubiertos con persianas metálicas, pensadas para proveer suficiente iluminación y ventilación, pero manteniendo la intimidad del área).

El edificio también tiene luces de emergencia, detectores de humo-calor y detector velocimétrico en la cocina (preparado para detectar humo o fuego peligroso que pueda surgir en esa área del departamento), controlados a través de un panel de control en cada edificio.
Cada edificio tiene tanques de reservorio de agua, uno para 10 mil litros y otro de reserva, de 5 mil litros, incluidas las respectivas motobombas, por lo que cada monobloc está preparado para soportar hasta tres días sin provisión del vital líquido.

Hormigón celular

El hormigón celular es un material de construcción destinado a la obra gruesa. Es producido exclusivamente a partir de materias primas naturales; se compone de agua, arena, cemento y aire. El hormigón o concreto celular se puede elaborar en obra o en fábricas donde se producen los bloques de hormigón celular.