A fines de octubre Pilar tendrá su principal ruta totalmente mejorada y reconstruida



En dos meses culminarán los trabajos de mejoramiento, mantenimiento, pavimentación y rehabilitación de la ruta IV “Gral. José Eduvigis Díaz”, en el tramo de 133 km que une las ciudades de San Ignacio (Misiones) y Pilar (Ñeembucú). Esto toda vez que las condiciones climáticas lo permitan, según explicaron los responsables de la empresa encargada de las obras.

Por el momento, se trata del principal acceso al departamento de Ñeembucú, donde la inversión es de G. 291.995.500.000. Hay que destacar que el MOPC también ejecuta otras obras claves para el departamento, como la ruta Km 40 Alberdi, actualmente en ejecución, así como laCircunvalación y Acceso Vial al Puerto Pilar, más el tramo Desvío Alberdi – Pilar, que se encuentra en proceso de evaluación de ofertas para su adjudicación.

Las tareas de la ruta IV son ejecutadas gracias a un nuevo programa denominado Contrato de Rehabilitación y Mantenimiento (CREMA), implementado por la actual administración del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), en donde se busca garantizar la calidad y durabilidad de la ruta por más tiempo considerando que la empresa adjudicada es la responsable de ponerla en óptimas condiciones y a la vez mantenerla por 5 años.

En este caso, las intervenciones de esta importante vía se iniciaron en noviembre de 2015. De acuerdo a lo expresado por el ingeniero Francisco Griñó, de la empresa T y C, adjudicada con el contrato, hay un avance del 90%, y que unos 50 km fueron totalmente reconstruidos.

“Le pusimos cariño al trabajo y esperamos que, en la parte reconstruida, no vuelva a aparecer un bache en los próximos diez a quince años. La zona reconstruida está para aguantar el paso de cuatro millones de ejes, más que el doble de lo establecido en el contrato con el MOPC que es de 1 millón seiscientos mil ejes”, puntualizó.

Una vez concluido el trabajo, la empresa es responsable de cuidar el buen estado de la vía por los próximos cinco años. Esta obra dio trabajo a unas 450 personas, de las cuales, 30 son mujeres.

BREVE HISTORIA

El mejoramiento y construcción de la Ruta IV había iniciado en 1991, con un tramo experimental, con pavimento de hormigón, en una longitud de 14 km.

Este comienza precisamente en el cruce con la Ruta I. De esa manera, la calzada fue construida con losas de hormigón, para las que se empleó cemento nacional, con un espesor de 15 centímetros y un ancho de 7 metros, al principio, que luego se redujo a 6 metros, por restricciones presupuestarias.

La calzada tiene una base de apoyo compuesta por 20 centímetros de suelo cemento, más una capa de suelo mejorado del lugar (seleccionado) de 15 cm de espesor.

La construcción de ese tramo de prueba arrancó en 1991 y fue liberado al tránsito en 1992, pero las tareas complementarias finales, como banquinas, empastados y señalización, concluyeron en el año 1994.

Transcurrido los años, esta ruta fue deteriorándose rápidamente; primero porque según los entendidos la obra presentó deficiencias en su diseño, como la falta de mayor drenaje y altura insuficiente en algunos lugares. Esto sumado al incesante tránsito de camiones pesados demandó constantes trabajos de mantenimiento hasta el punto en que casi se volvió intransitable en algunos sectores, por lo cual tuvo que ser prácticamente reconstruida cerca de 50 km de ruta.