Acceso al derecho a la movilidad cambiará hábitos de traslado en el área metropolitana



El tiempo promedio de desplazamiento en la zona de influencia del Metrobús es de 73 minutos. Se estima que las personas pierden aproximadamente 16 horas semanales en traslados a sus lugares de estudio o trabajo.

Ante esto, el proyecto Metrobús espera reducir en un 58 % el tiempo promedio de viaje actual, con una velocidad de 21,7 km/h, trasladando a las personas a destino en un lapso de 31 minutos, de manera segura y ordenada. Serán 115.000 horas diarias ahorradas, lo que representa un valor monetario de dos billones setecientos once mil noventa y dos millones ochocientos mil guaraníes (2.711.092.800.000) al año.

Además del tiempo perdido, cada viaje implica una serie de riesgos y exposición a diversos incidentes. Según un informe emitido recientemente por la Dirección de Estadística de la Policía Nacional, en los primeros seis meses del año 2017 ya se contabilizaron 58 niños que perdieron la vida en siniestros viales y 220 que han sufrido heridas de distinta gravedad. El promedio es de 128 muertes y 845 lesiones cada año.

En cuanto a los automóviles privados —cuya velocidad media actual es de 13 km/h—la velocidad de traslado aumentará a 30 km/h. Mediante la liberación de buses de los carriles para automóviles, la prohibición de todos los giros a la izquierda y cruces en sitios no permitidos, así como la instalación de un moderno sistema de gestión de tránsito en la ruta, se disminuirá el tiempo de exposición de las personas a los percances en el tránsito.

Cultura ciudadana y cambio de paradigma. Como beneficiarios y beneficiarias del proyecto Metrobús se alcanzará casi al medio millón de ciudadanos del área metropolitana, considerando a 300 mil pasajeros diarios del transporte público, 100 mil usuarios movilizados en 45.000 vehículos particulares y 1.500 frentistas del corredor central, la mayoría de ellos comerciantes, que recibirán mejores condiciones de accesibilidad.

Sin embargo, el desafío es más amplio: generar una nueva cultura ciudadana, de relacionamiento armónico y respeto de las normas de uso de los bienes públicos.

El paradigma de movilidad se enfoca en la relación de las personas con el espacio público, ya que no solo un medio de transporte implica movimiento, sino también las calles, plazas y calzadas, que son importantes lugares de encuentro e interacción social. En este sentido, se busca que los lugares públicos sean de fácil acceso para todas las personas sin distinción.

La movilidad como un derecho humano. Se define como el derecho de toda persona y colectividad a disponer de un sistema integral de movilidad,suficiente, de calidad y accesible que −en condiciones de igualdad y sostenibilidad− permita el eficiente desplazamiento de todas las personas en un territorio, para la satisfacción de sus necesidades y desarrollo pleno.