Emplearon tratamiento especial de suelo en obra Ruta Villeta – Alberdi



 

ING2. JOSE LUIS HEISECKE Ing. José Luis Heisecke.

La construcción de la ruta departamental Villeta –Alberdi, a cargo de la Constructora Heisecke S.A, requirió de un tratamiento particular del suelo, debido a su elevado contenido de sal. Las obras, que se iniciaron en el Km. 40 de Villeta, se extienden por 72 Km. y a ésta se suman obras de accesos a Villa Oliva (otros 3 Km.) y Alberdi (más 2 Km.). En total, son 77 Km. de obra lineal.


La construcción y el mejoramiento de la ruta que empieza en el Km 40, de Villeta, que conecta con Villa Oliva hasta empalmar con Alberdi, es encarado por la constructora nacional Heisecke SA. El costo de la inversión es de G. 230.761 millones.

“Nosotros empezamos en Octubre de 2015 y tenemos que terminar en Junio de 2019. Estamos bastante adelantados en el proceso de construcción. Lo que paso es que justo cuando empezamos, el río Paraguay tuvo una crecida excepcional, lo que obligó al Ministerio de Obras Públicas (MOPC) a analizar el proyecto. Durante un año y medio, el MOPC estudió la posibilidad de elevar el terraplén en el tramo de llegada a la ciudad de Alberdi, y efectivamente hoy se está elevando más de lo previsto, lo que nos lleva contractualmente a sumar un año al plazo inicial”, detalló el ingeniero José Luis Heisecke, presidente de la Constructora Heisecke SA.

Consultado sobre cuánto se elevó el terraplén, el ingeniero señaló que aproximadamente 1,30 mts. más de lo previsto inicialmente.

Luego destacó que el ente que financia la obra, que es la CAF (Corporación Andina de Fomento) rubricó un acta de acuerdo con el MOPC, en el que se establece que, ni bien acabe el trabajo con la empresa contratista, se hará un nuevo llamado para el mantenimiento de ese tramo. “Esto es necesario, porque si bien el agua no pasará por encima de la ruta, sí está a ambos lados del tramo”, indicó.

La Constructora Heisecke, por su parte, asumió el compromiso de que una vez terminados los trabajos, cuidará y mantendrá la vía durante un año. “Es como una garantía, pero sin costo adicional para la Estado”, aclaró.

Durante ese lapso, el MOPC tendrá que hacer la licitación pública y adjudicar el mantenimiento, para que desde el primer día, después que la Constructora Heisecke termine su periodo de garantía, la nueva adjudicada comience a cuidar esa ruta.

Según el ingeniero Heisecke, la ruta necesitará una atención especial, sobre todo en los sectores donde el agua le rodea. “El enemigo número uno de la ruta es el agua. En este caso es más difícil, porque no es agua de lluvia sino del crecimiento del río. Entonces, el agua le agrede a la ruta por abajo. Por eso, nosotros recurrimos a una técnica recomendada para estos casos”, explicó.

TRATAMIENTO ESPECIAL
Las condiciones del suelo de la mencionada zona del país son muy similares a la del Chaco Paraguayo, según el ingeniero Heisecke. “El suelo tiene un componente de sal, que la hace muy agresiva y dañina para las obras viales. Entonces, mediante un consenso con el MOPC, se acordó recurrir al uso de la cal, para detener los daños que provoca esta condición particular”, aseveró.

Comentó que la presencia de sal hace el suelo se hinche como un sapo al sentir el agua y en época de sequía se formen grietas, a través de las cuales se infiltra el agua. “Para solucionar esta condición es que se agrega la cal. Su efecto permite que el suelo mantenga su propiedad y ya no se hinche ante la presencia del agua. Solo que este procedimiento se debe realizar periódicamente, para evitar que el suelo se vuelva nuevamente agresivo”, añadió para aclarar que el mantenimiento se hace a nivel de los taludes laterales.
“Es fundamental desarrollar el mantenimiento preventivo, como le llamamos nosotros, que no es muy costoso”, recomendó.

DE GANADERA A ARROCERA

El ingeniero Heisecke destacó que una metamorfosis interesante se produce actualmente en la región, donde de tener suelo ganadero se está pasando a suelo agrícola. “Como estos lugares son todos inundables, se está plantando mucho arroz, lo que lleva a que la zona se convierta en fuertemente arrocera, capaz incluso de competir con el mejor arroz de la región”, refirió.

“Todo eleva la plusvalía del suelo. Antes de que empezará la construcción de la ruta, los terrenos en ese lugar valían 200 a 300 dólares la hectárea. Hoy, el costo trepó a 3.000 y 3.500 dólares la hectárea”, contó.